Ser inestable y vivir en constante cambio, ¿será igual?

Fuente de la imagen: Mikel Agirregabiria

La inestabilidad tiene como característica: la indecisión, el arrancar y parar, perder el foco, las constantes contradicciones, el decir y hacer en direcciones opuestas y en automático. No hacerse cargo de nada y sentir una marea de perturbación existencial donde algo o alguien es el culpable… Su locus de control está centrado en las circunstancias, lo externo, lo que no puede controlar.


El estilo de pensamiento y las verbalizaciones son del tipo: no sé, de pronto te amo a morir y al rato dudo de todo. Quiero tal meta y al rato ya no sé, ni recuerdo porqué la elegí… No logra tener pensamientos claros, lúcidos, no sabe mantener una acción en el tiempo. Finge vivir en el aquí y en el ahora, pero en realidad vive en dos estados antagónicos, en dos polos, y cree que alguno de los dos debe ser la verdad, pero no logra decidirse.


Es un gran padecimiento esto de la inestabilidad para quien la vive y quién se relaciona con él… Tener una relación amorosa, familiar, empresarial o institucional con alguien inestable es una montaña rusa de emociones de la cual no te puedes bajar, un montón de proyectos inconclusos, es pasar de la risa al llanto sin saber cómo fue,… Es estar colgado de un hilo que aprieta, casi ahorca y no saber si es más doloroso eso o caer.


Como si esto no fuera suficientemente jodido de vivir, te convierte en el único responsable de su desgracia… O sea, tu autoestima rueda aparatosamente… ¿Por qué? Bueno porque con el pensamiento mágico de éste inestable donde “el amor todo lo puede”, y tú no puedes con él y su inestabilidad, tú eres el del problema. Y ciertamente tienes una parte, la tuya.


Lo más probable es que también crees en ese pensamiento mágico y haces de todo menos entender que la inestabilidad del otro no se corrige con pensamiento mágico y sacrificios tuyos… Requiere entrenamiento cognitivo conductual. Y tú, o eres su terapeuta o su pareja, socio, compañero, etc.


¿Qué recomiendo con un inestable? Mirar con respeto su proceso, y por puro sentido común, no hacer negocios, proyectos y evitar vínculos afectivos de compromiso en el tiempo.
Pero, si eres de los que no te conflictúas, te frustras y explotas por cada cambio repentino, descuidado e irresponsable del otro; si en verdad puedes con eso, te tengo una gran noticia: estás a punto de trascender o eres budista o autista, en cualquiera de los casos te admiro profundamente.


Porque si hay algo que agota emocional y físicamente la vida relacional es la convivencia con este YOYO. Enrolla y suelta, pero siempre en el mismo lugar. Un pa’lante y pa’tras espeluznante.


A diferencia del inestable, quien es consciente del cambio como parte de su naturaleza humana, también reconoce que la vida es evolución, por tanto, nunca es el mismo, no porque este en un Vaivén emocional, sino porque que cada instante crea una nueva versión de sí mismo.


Su estilo de pensamiento es flexible, abierto a nuevas experiencias y nuevos saberes. Su locus de control es interno. Dice y hace en primera persona y no hay culpables afuera. Cambia de parecer producto de la reflexión e introspección.

Ni manipula ni es fácil de manipular.
Vivir en la conciencia y la Naturaleza del cambio no es un ideal, pues lo que es natural solo requiere un observador despierto. Lo que es un engaño de ideal es controlar o creer que en la perturbación de un inestable vas a lograr cualquier proyecto por muy sencillo o ambicioso que sea.


Eso, más que ideal es ilusorio, utópico. Un rayo despendejador es todo lo que debes pedir a la vida. Así te libras de querer ser el héroe que le quita la inestabilidad a quien tiene un eterno partido de pin pon en su cabeza.


Como verás ser inestable y vivir en constante cambio, requieren movimiento, pero… la dirección, el enfoque y los resultados los diferencian enormemente. Si vas en dirección de tus sueños vives el proceso natural del cambio, si estás estancado a pesar del movimiento constante que haces, puede que estés en un patrón aprendido de inestabilidad.


¿Qué requieres? entrenamiento cognitivo conductual y sistémico. Pues recuerda, si alguien de nuestra especie alcanzó lo que tú deseas es porque está en nuestra naturaleza. #EstamosHechosdeloMismo

Si llegaste hasta aquí te doy las gracias y admiro, esto de revisarnos no es tarea fácil, pero si, cada vez más apremiante. No tienes que estar de acuerdo con nada de lo expresado aquí, pero si algo te incomodó o resonó estoy para brindarte orientación en cada estación. Estamos a un clic o un mensaje de WhatsApp.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *